La Caja Costarricense de Seguro Social recomienda meriendas saludables para los niños preescolares y escolares

  • 29 January 2015
  • msolis

Los niños se preparan para iniciar el curso lectivo, por eso los especialistas en nutrición del Programa de Salud Escolar de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) brindaron recomendaciones a los padres. Los expertos aseguraron que la responsabilidad de una buena alimentación recae en los padres de familia, el desayuno es vital para la salud física y mental y las meriendas balanceadas son necesarias. Es importante que los niños desayunen, esto hace que su rendimiento en clases sea mejor. Los padres deben ser conscientes de los problemas que acarrea el sobrepeso. Las meriendas constituyen una fuente de vitaminas y minerales necesarios para el crecimiento y desarrollo del niño. Para cubrir los requerimientos diarios de nutrientes es necesario que el niño consuma variedad de alimentos, sea creativo e incluya en la merienda varios grupos de alimentos, por ejemplo lácteos, frutas, vegetales, proteínas, carbohidratos (granos o cereales y verduras harinosas). Los alimentos que conforman la merienda le darán la energía necesaria para aprender y jugar en la escuela. Los niños deben recibir la energía necesaria para no sentirse cansados y concentrarse en clases. Las meriendas bien presentadas y con alimentos saludables de varios colores, contribuyen a fomentan hábitos saludables de alimentación.

A partir del primer trimestre de este curso lectivo, la CCSS aplicará un instrumento para medir el sobrepeso y la obesidad de la población escolar. Para ello, especialistas en nutrición y en pediatría adaptaron a la realidad nacional las tablas de la Organización Mundial de la Salud. Las tablas determinan si un niño está con buena nutrición o tiene sobrepeso o desnutrición, según diversas variables, que incluyen el peso, el género, la estatura y la edad, entre otras. El objetivo de este proyecto, en el cual también participan el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación Pública, es tener criterios unificados de cómo medir estas condiciones en menores, pues las características a estas edades son distintas de las que deben medirse en los adultos.